Kamaru Usman habla de “money weight”: quiere pelear donde haya la mejor oportunidad y no cierra la puerta ni al peso medio ni a una división todavía más alta. Tras su actuación dominante ante Joaquin Buckley, explicó que su siguiente paso “simplemente tenía sentido” y que el negocio también manda en UFC.
Por qué Kamaru Usman piensa en “money weight”
La idea de Kamaru Usman es bastante clara: si la pelea correcta aparece en peso wélter, irá allí; si se presenta en peso medio, también; y si la oportunidad se extendiera aún más arriba, no la descartaría. En sus propias palabras, se considera un peleador de “money weight”, alguien que se mueve donde haya una mejor ocasión para competir y cobrar por ello.
El mensaje deja una lectura evidente: no está atado a una sola categoría. Tras imponerse con autoridad a Joaquin Buckley, Usman recibió la pregunta sobre por qué subir a 185 libras y su respuesta fue directa: fue una oportunidad. No habló de una huida del peso wélter ni de una necesidad de refugiarse en una división más cómoda. Habló de conveniencia competitiva y de negocio.
Ese matiz importa. En UFC, los cambios de división suelen explicarse por el corte de peso, por la búsqueda de nuevos rivales o por un reinicio competitivo. En este caso, Usman insiste en que la elección se debe a que la pelea encajaba mejor en este momento. La compañía, dijo, tuvo una participación grande en la decisión.
La expresión “money weight” resume bien esa postura. No significa que el camino sea fácil. Significa que el peleador está dispuesto a aceptar el peso que convenga si la recompensa y la oportunidad valen la pena. En el caso de Usman, eso abre la puerta a varias lecturas: una ruta de regreso al cinturón, un posible choque con nombres importantes del top 185, o incluso una transición más ambiciosa si el contexto lo empuja.
¿Fue más fácil el camino al título en peso medio?
Usman no compró la idea de que el peso medio sea una ruta sencilla hacia el título. De hecho, fue bastante tajante al respecto: no cree que llegar a la cima de 185 libras sea más fácil que en 170. Para él, la categoría simplemente encajó mejor en este momento y por eso se tomó la decisión.
También dejó claro que el panorama actual en peso medio está lleno de rivales duros. Mencionó a Jared Cannonier, Nassourdine Imavov, Caio Borralho y otros nombres del sector alto de la división, además de pelear con estilos y retos como los de Protess y Morales. Su punto no fue vender una división “más accesible”, sino subrayar que el nivel sigue siendo exigente.
En otras palabras, Usman no está buscando un atajo. Está aceptando que el escenario cambió y que cada pelea cuenta. Cuando un ex campeón decide subir o mantenerse en una categoría distinta, muchas veces se interpreta como una apuesta por la física o por un nuevo paisaje de rivales. Aquí, la explicación va más por lógica estratégica que por comodidad.
También reconoció que su interés original estaba en la pelea contra Islam. Ese plan, según contó, era lo que él esperaba que viniera después. Pero no siempre el siguiente paso depende del deseo del peleador. En sus palabras, la compañía tiene una voz muy fuerte en estas decisiones y vio esta pelea como una oportunidad que debía aprovecharse.
Los nombres que citó Usman para medir el nivel de la división
- Jared Cannonier, presentado como uno de los nombres duros del peso medio.
- Nassourdine Imavov, incluido entre los rivales difíciles del sector alto.
- Caio Borralho, otro de los competidores que Usman considera peligrosos.
- Protess, mencionado como parte del grupo de amenaza en la división.
- Morales, citado junto a otros peleadores de mucha exigencia.
- Islam, el objetivo que Usman dice haber querido como siguiente paso.
- Sean Strickland, rival que aparece como una opción lógica para más adelante.
¿Qué pensó de la victoria de Sean Strickland sobre Chimaev?

Usman describió esa pelea como muy cerrada. Su lectura fue que Sean Strickland hizo lo necesario para llevarse el triunfo, aunque no lo presentó como una victoria amplia ni incontestable. Para él, el combate pudo caer de cualquiera de los dos lados.
También subrayó un detalle importante: tanto Strickland como él han mejorado desde la vez que se enfrentaron. Esa observación deja abierta una posible revancha futura, aunque no la confirma. Lo que sí deja claro es que no ve un resultado fuera de discusión; lo ve como una pelea ajustada, resuelta por los jueces y ya aceptada como tal.
La forma en que lo contó encaja con su manera de entender la competencia: no dramatiza la decisión, no busca excusas y no convierte el resultado en una polémica interminable. Si los jueces lo dieron para Strickland, entonces ese es el escenario que toca asumir. En la jerarquía de la división, el campeón es el campeón.
Si esa puerta se abre más adelante, tendría sentido como pelea de alto interés. Strickland aparece en la conversación de Usman casi como una respuesta automática cuando le piden elegir un siguiente rival. Eso ya dice bastante sobre cómo ve el mapa competitivo de la categoría.
George St-Pierre, el rival soñado para hacer sparring
Cuando los fans le preguntaron con qué peleador de cualquier época le gustaría hacer sparring, Usman respondió sin dudar: George St-Pierre. La reacción fue inmediata, casi instintiva. No necesitó pensarlo demasiado para elegirlo.
La razón también fue simple. Dijo que George es alguien a quien admira mucho, un peleador al que ha seguido de cerca y que considera uno de los mejores en hacerlo. Además, habló de una relación de amistad que ya existe entre ambos, lo cual le da a esa elección un peso especial. No se trató solo de escoger a un ídolo; fue escoger a un referente real en su carrera.
Usman recordó que hubo un momento en el que esa posibilidad pudo materializarse. No explicó detalles ni fue más allá, pero sí dejó entrever que la idea no le parece absurda. Incluso bromeó con que quizá un día puedan simplemente rodar juntos en el gimnasio. Esa frase resume bien la naturalidad con la que habla de St-Pierre: respeto, cercanía y una admiración sin teatro.
“George es un hombre al que admiro mucho”, fue el núcleo de su respuesta cuando le preguntaron por el sparring ideal.
Ese tipo de elección dice mucho sobre el estándar con el que Usman se mide. No mira solo nombres rimbombantes; mira procesos, disciplina y formas de trabajar. En ese sentido, escoger a St-Pierre no es una respuesta de marketing. Es una declaración de referencias deportivas.
El podcast, la agenda y el presente de Usman
Usman también habló de su podcast, pound-for-pound, y explicó que están intentando sacar un nuevo episodio. El problema, dijo, es que no han podido encajar a Henry porque ha estado viajando y no logran atraparlo para grabar. El plan sigue en pie, pero todavía sin fecha cerrada.
Cuando le preguntaron quién sería el invitado, respondió con humor que él mismo es el invitado de la semana. Dijo que, como está por pelear, tiene sentido que el foco esté sobre él. Es una respuesta que encaja con el momento que atraviesa: está compitiendo, está hablando de divisiones, está proyectando opciones y también está sosteniendo su voz fuera de la jaula.
Ese equilibrio entre combate y comunicación ya forma parte de su perfil. No se limita a lanzar mensajes grandilocuentes; habla de negocios, de rivales y de oportunidades con un tono bastante directo. Y eso se nota en la forma en que respondió sobre su futuro: sin vender humo, sin negar la complejidad y sin cerrar ninguna puerta antes de tiempo.
¿Qué rival quiere después de esta pelea?
Cuando le pidieron escoger a uno de varios posibles próximos rivales, Usman fue claro: Sean Strickland le parece la opción más lógica. También mencionó a Islam si ese sigue siendo el campeón, algo que él mismo da por probable.
La respuesta tiene sentido porque resume dos caminos distintos. Por un lado, una revancha o un choque directo con el campeón visible de la división. Por otro, una pelea de alto interés con Islam si el panorama del cinturón se mantiene. Usman no está persiguiendo una lista larga de nombres; está pensando en escenarios que realmente muevan la división.
Cuando el lector escucha esto, entiende que el futuro inmediato de Usman no depende solo de una victoria o una derrota aislada. Depende de cómo se ordenen los títulos, de qué decisiones tome la empresa y de qué rival genere más valor deportivo y comercial. Ahí vuelve a entrar la idea de “money weight”: la categoría sigue a la oportunidad.
Por eso su comentario sobre Sean Strickland no fue casual. Si le preguntan quién sería el siguiente, el campeón del sector y el campeón potencial del otro lado son las respuestas que salen primero. Eso revela bastante sobre cómo está pensando su camino.
¿Puede ser doble campeón y entrar en la conversación histórica?
Le preguntaron si un reinado doble lo pondría entre los cinco mejores peleadores de todos los tiempos, y su reacción fue reveladora. Sin dar una respuesta cerrada, dejó entrever que ya siente algo así en su cabeza. Se describió como un atleta de élite y dijo que, internamente, ya se percibe en ese nivel.
Al mismo tiempo, reconoció que ese sigue siendo el club al que todavía no pertenece del todo. La frase quedó a medias, pero la idea está clara: esa etiqueta histórica sería una validación enorme. No una meta vacía, sino una marca que lo pondría en otra conversación dentro del deporte.
Ese tipo de ambición explica por qué no se limita a una sola división. Si el objetivo es seguir ampliando legado, probar peso medio o incluso mirar más arriba no es una excentricidad. Es una forma de seguir construyendo valor competitivo. Y también comercial. De nuevo, la noción de money weight vuelve a cobrar sentido.
El punto no es prometer que lo hará. El punto es que no lo descarta. En UFC, esa diferencia pesa mucho. Un peleador que cierra puertas a menudo se queda atrapado en una sola narrativa. Usman, en cambio, está dejando varias rutas abiertas al mismo tiempo.
Preguntas Frecuentes
¿Qué quiso decir Kamaru Usman con “money weight”?
Quiso decir que está dispuesto a pelear en la categoría que tenga más sentido para él, ya sea peso wélter, peso medio o incluso una división más alta. Lo usó como una forma de explicar que la oportunidad y el negocio pesan mucho en sus decisiones.
¿Por qué subió a peso medio?
Según explicó, fue por la oportunidad y porque la pelea “simplemente tenía sentido” en ese momento. También señaló que la compañía tuvo una participación muy grande en la decisión y que él ya había competido antes en esa división.
¿Cree Usman que peso medio es un camino más fácil al título?
No. Dijo claramente que no lo ve como una ruta más sencilla. Para él, la división sigue siendo muy dura por la presencia de peleadores como Jared Cannonier, Nassourdine Imavov y Caio Borralho, entre otros.
¿A quién eligió para hacer sparring si pudiera escoger cualquier peleador?
Eligió a George St-Pierre. Explicó que lo admira mucho, que lo considera uno de los mejores y que incluso tiene una relación de amistad con él. También dejó abierta la posibilidad de que algún día puedan entrenar juntos.
¿Quién quiere que sea su próximo rival?
Si tuviera que elegir, mencionó a Sean Strickland. También dijo que Islam sería una opción si todavía es el campeón, así que no cerró la puerta a ese escenario.
Conclusión
Kamaru Usman está moviéndose con una lógica muy simple: seguir las oportunidades donde tengan más valor deportivo y económico. Su postura sobre el money weight deja claro que no piensa encerrarse en una sola categoría ni renunciar a peleas grandes si el contexto le ofrece otra ruta. Entre peso wélter, peso medio y una posible subida adicional, su futuro sigue abierto, y eso lo mantiene en el centro de la conversación. Si quieres seguir su recorrido, vale la pena mirar no solo sus victorias, sino también cómo elige cada paso.
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